Una de personas

Barqueta

Pues hoy me he encontrado a la Sra. María, mi vecina la de enfrente, subiendo las escaleras medio llorando por el dolor de las piernas. Cada vez sube más despacio. Ya os he hablado de ella. Es una señora malhumorada de unos 80 muchos años, con una artrosis/artritis/noséqué, que hace que ande con las piernas torcidas: las rodillas estarán separadas, fácil, 20 cms o más. Es bajita. Compró el piso (VPO) hace 40 años, y siempre ha vivido aquí. Un quinto sin ascensor.
Supongo que por eso no se planteó, ni se plantea ahora, buscar un piso más bajo donde vivir. No tendría porqué irse del barrio: estas viviendas son dos bloques de 4 portales por bloque, con lo que hay 32 plantas bajas que un momento u otro se hubieran podido permutar o vender o qué sé yo. Y con la misma distribución interior…
Vive con su hijo separado.
No sé cómo tiene que pensar una persona para no plantearse dejar su casa a pesar de que le complique mucho la vida seguir viviendo en ella.
En el fondo me da envidia su apego… Creo

2 comentarios en “Una de personas

  1. Su casa es su vida. Y es dificil entender los sentimientos reconditos del ser humano. Ademas sin apego no viviriamos en este sistema mundial economico capitalista que nos divierte tanto no?

    Apego depende del deseo que depende del placer que depende de la configuracion mental que nos dieron.

    Y el placer de sufrir por que amas algo es simplemente un factor mas que nos hace tan maravillosamente humano y nos separa de las demas especies.

    En fin… me gusta divagar. Salud a la señora!

  2. Esa es la cosa… Su casa es su vida… A pesar de que no le conviene, de que la hace sufrir (físicamente), no se ha planteado cambiar. No creo que la Sra. María lo haga como algo consciente, sino absolutamente inconsciente
    Cómo debe ser la configuración mental de esta señora? Precisamente el apego la hace vivir al margen del sistema económico capitalista que hace que las cosas vayan como van… Esta señora no cambia la tele al primer achuchón, ni se compra ropa porque una camiseta se le queda vieja, mucho menos cambia de casa porque le cuesta subir pisos.
    Este apego la hace vivir de un modo que, todo y que lo tengo enfrente, me cuesta reconocer….
    La cosa es: dónde queda su capacidad de adaptación al cambio? La cosa esta de cambiar de entorno y de circunstancias sin modificar tu YO verdadero?
    Posiblemente eso es lo que hace que yo lo veo tan conveniente como inconveniente… El cambiar… El ser capaz de no modificar la esencia de uno a pesar de cambiar circunstancias…

    Divaguemos… :)

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