Una de los medios de comunicación que nos merecemos

Buenas. Estoy indignada. Desde hace un mes estoy cortándome por no escribir un post incendiario sobre medios de comunicación, sobre cómo se trata la información, sobre cómo se trata a los medios, sobre cómo se trata a los trabajadores de los medios, y, por ende, cómo se nos trata a los ciudadanos.

Servidora trabajó en los primeros principios de la televisión autonómica. Entramos el mismo día por la puerta la fotocopiadora, la impresora y yo. Antes ellas. Menos mal que yo tenía ya experiencia con fotocopiadoras, que el técnico que explicaba cómo funcionaba se había ido mientras yo estaba de sightseeing por el edificio. Estuve allí como año y medio. Soy la persona que más feliz ha sido en esa empresa y la que se fue. Me fui porque no tengo vocación periodística, pero te arrastra. Yo era secretariadministrativachicapátó, y como soy como soy y todo era nuevo, echaba más horas que un reloj. Me captaron de otro sitio aburridíssimo pero con mejor horario y allá que fui.

Peeeeeeeeeeero se me ha quedado un poso de nosequé, que hace que cuando pasa algo, yo quiera estar metida en una redacción. Y un profundo respeto por la profesión periodística. La de verdad, la vocacional. No conocí a muchos vocacionales buenos. Quizás 15 entre redactores, cámaras y realizadores, que eso era muy nuevo. Pero a pesar de la novedad, se notaba quien estaba ahí dispuesto a hurgar y quién estaba dispuesto a salir en pantalla o porque currar en tele mola.

Porque el periodismo es hurgar.

Se les reconocía por el entrecejo. Los hurgones están todo el día pensando. Reciben los teletipos o las imágenes o lo que sea. Lo procesan. Lo mastican. Lo revuelven. Lo desmenuzan y lo reconstruyen con una visión objetiva sin partidismos pero con criterio. El criterio de la reflexión.

En la redacción de deportes ha entrado una subcontrata nueva. Más económica. Con unas condiciones salariales y de trabajo consistentes en no tener horario y disponibiliad absoluta. Por tanto, han despedido a la parte más veterana de la plantilla de la empresa que pierde la concesión. No hay antigüedad ni coordinadores ni nadie que pueda defender tus intereses. Tampoco tu trabajo, claro. Amos a peso. Vamos a minutos de emisión. Como si cualquier cosa valiera.

La pena es que todos nos vale. A los telespectadores, a los consumidores de información, todo nos vale.

Los periodistas hurgones están desapareciendo dando paso a becarios a ser posible guapos y a ser posible que modifiquen rápido las notas que reciben, o, en su defecto, copiamos directamente lo que nos manda la agencia de noticias.

Hoy no sólo me enerva el tema de mis ex-compañeros de trabajo despedidos hace un mes y que mantenía dormido. Me subleva lo que está pasando ahora con los currantes de factual. Digo ahora por ahora mismo. Sigan la lista de twitter donde están todos, o el tag #factual.

Ayer dimitió quién lo fundó, y por reestructuración se cargan a gran parte de la plantilla (aquí un post con un resumen de las posturas, en paper papers) . Plantilla seleccionada entre hurgones. Jóvenes, enamorados de su vocación y puestos en nuevas tecnologías, dispuestos a adaptar el periodismo supuestamente muerto a los tiempos de ahora. Factual tenía un aspecto fresco. Titulares y pagabas por las noticias. Vale. No importa pagar por contenidos de calidad. Importa pagar por notas de prensa modificadas. Sin alma.

Hoy los están despidiendo de muy malas formas. Vale que despedir es siempre duro, pero ellos son razonables. Prohibiendo que se acerquen a los ordenadores o que tuiteen, como le han dicho a Cristina Fallaras. Rateando días de vacaciones. Cambiando contratos temporales por prácticas… Cosas muy feas que no se deberían hacer a nadie, pero menos a personas que han puesto curro, ilusión, seso y horas en un proyecto.

Lo siento por los trabajadores. Lo siento por factual. Lo siento por el medio, pero, sobretodo, lo siento por nosotros.

Tenemos lo que nos merecemos. Refritos. No sólo en Sálvame, sino en cualquier medio donde nos queramos mover, tendremos refritos. Porque pensar necesita recursos. Humanos, sobre todos. Y no valen cualquiera. Los buenos. Los hurgones.

Un abrazo a Silvia, a Daniel, a Cristina y a todos los que han metido ilusión en intentar que algo cambie en la profesión que ellos aman.

Otro día va post sobre lo que pienso de que la tele autonómica que se paga con mi dinero tenga cierto tipo de contrataciones. Y quien dice la tele, dice las administraciones públicas, que con mi dinero toleran contratos y condiciones que no son morales aunque sean legales.

2 comentarios en “Una de los medios de comunicación que nos merecemos

  1. Los medios de comunicación… falla el término,al menos para lo que tenemos ahora…

    No son medios, sino lechuguinos enteros los que mandan en ellos. Y si comunicar es manipular nos quedaremos callaos para no enmierdar más el mundo.
    Yo no sé si dan noticias o comunicados (de cada dueño -de facto o en la sombra-).
    Cuando yo creía en las cosas, veía a los periodistas (casi estudio eso, pero no me llegaba la nota) como los de las pelis. Pero ahora solo veo cortapegas de teletipo. A algunos tienen el agujero del culo tan grande (de meterles la mano estilo Doña Rogelia) que podría aparcarse un Jumbo.

    Ya da igual. Si dan licencias de TDT a cualquiera. Si Intereconomía puede ¿por qué no las personas decentes? ¡Ah, si! a la gente decente no les pagan los lobbys económicas, políticos o religioso… sino que son exprimididos, engañados y timados por ellas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s