Una de perras viejas

No me refiero a mí ni a mis experiencias de amigas ni ná, sino a Jabba. A ver si este post es un post útil a todo el mundo que tiene una perra vieja, que no le pille desprevenido.

La vejez de Jabba empezó hace más de tres años, cuando de repente no quería andar tanto y giraba el rabo un montón hacia un lado (no recuerdo cual, pero creo que hacia la derecha). Entonces me la llevo al veternario y la hija de puta anda como dios de bien y perfecta. Le hacen unas pruebas motoras simples y miran la edad. 9 años. Ya le toca tener algo, no? Sí, la verdad, nunca ha tenido nada.

Una de las tontipruebas es mirar si tiene algún deterioro neuronal, y sale que sí. La trato con antiinflamatorios específicos y se pone fantástica otra vez. Debía ser algún principio de hernia que le pinzaba un nervio.

Se estabilizó y volvimos a pegarnos las panzadas a andar que nos habíamos pegado. Cuando la veía medio mal le daba antiinflamatorios (previcox). Bendito oigan. Es específico porque está previsto para tratamientos largos y no daña tanto el estómago como los humanos.

El bicho se iba poniendo más viejito, y además del previcox empecé a darle una comida específica para perros viejos con problemas de articulaciones gordos. No es que Jabba estuviera gorda, porfavorno, es que es grande ella.

Para las patas traseras, que es de lo que se trata, cuanto menos peso mejor. Y le dí Jd light de Hills y Condrovet, un condoprotector. Sí, en ese momento tenía pasta, y si la tengo, es para Jabba.

No sabía qué tenía, pero tuviera lo que tuviera (hernias, artrosis o displaxia, que es lo común) tenía el mismo tratamiento: ejercicio moderado, antiinflamatorios y condoprotectores. Y protectores de estómago, claro. El omeoprazol de toda la vida.

No sé qué fué lo que funcionó, pero el animal se puso hecha un torete. Y fue aguantando hasta el mes de octubre o por ahí, que ya estaba pocha y pilló una contractura tremenda (la llevé a lavar y la perraca hizo un mal movimiento queriendo escapar). Ahí sí que le hicimos la radiografía y tiene todo. Pero todotodo lo que tiene que tener un animal sano de 13 años: hernias, artrosis y displaxia.

Ahí la traté con un nuevo antiinflamatorio específico, de toma mensual y que era nuevonuevísimo, el Trocoxil. Le fué estupenda la primera toma, pero las de renovación se las tenía que dar antes de las cuatro semanas, que se vé que estaba ya pocha para el antiinflamatorio tan largo. Este antiinflamatorio molesta menos al estómago al ser toma mensual, y ojalá le hubiera ido bien!

Y pasé al antiinflamatorio humano, que no pude sostener más los específicos. Los condoprotectores ya los había abandonado, y cambié de protector a uno más potente, Urbal, en sobres y un poco más engorroso de tomar.

Y ella sigue estupenda. Bueno, estupenda, no. Tiene 13 años y medio y anda mal, arrastrando un poquito las patas traseras. A veces le cuesta levantarse y ha tenido contracturas tremendas de hacer mogollón de fuerza con las patas delanteras que se han pasado con cortisona.

Porque estamos en fase cortisona. Antiinflamatorio corticoide, y ya no lo podemos dejar. Esto es una mierda porque la hincha, bebe más agua y hace más pis, cosa que es un rollo por la noche porque se le escapa algo siempre. Fijo. Y luego hay que lavarla y luego se enfada y luego resbala y luego se cae y luego se resiente.

Últimamente anda peor, pero ella no lo nota. Está contenta y feliz, que es lo que le toca.

De todos modos, lo mejor del tratamiento ha sido convivir con Baldufa, la perra loca de mi hermano. Un bóxer que hasta hace quince días jugaba con ella. Ahora quiere, pero Jabba no responde igual. Quiere jugar pero no aguanta tanto como antes.

Está viviendo en casa de mi hermano (un santo), que yo vivo en un piso alto sin ascensor y subir ya no podía.

No hay nada que hacer. Es degeneración articular. Puede llegar el momento en que las hernias pincen nervios y pierda sensibilidad y se haga pis encima siempre. O puede llegar el momento en que no pueda levantarse. O que no quiera.

Hemos tenido una conversación seria, y le he dicho que se quede tranquila, que pase lo que pase no consentiré que sufra. Vamos, que se tiene que dedicar a pasárselo bien, como ha hecho hasta ahora. Y me entendió oigan: pretende perseguir gatos, jugar con la loca y seguimos peleándonos porque se quiere comer cualquier mierda que pilla por la calle.

De todo el tema este, ahora me arrepiento de haberle dado antiinflamatorios antes que condoprotectores, que le funcionaron muy bien y le hubieran evitado daños al estómago. Por lo demás, ella ha estado y ha tenido siempre lo que me han recomendado, como se merece.

La única solución a su mal la encontró Marcos el otro día y me la mandó. Es preciosa. Ya he encargado depósitos de helio.

Foto de Erik Johansson

Foto de Eric Johansson. Su galería es alucinante

7 comentarios en “Una de perras viejas

  1. Jabba y tú aún teneis mucha guerra por dar. Y aunque tú titubees ante semejante reto, Jabba no. Por eso mismo, hace como que no ve que anda mal ni nada de nada, que regodearse en las miserias propias sólo tiene la propiedad de arrastrarte hacia abajo. Y no porque no le moleste, pero de be pensar: “La Queli se pone triste si me ve sufrir, así que voy a disimular un poquito”. Tiene un corazón grande, no lo dudo ni un ápice: por algo dicen que los perros se parecen a sus dueños. Besos para las dos. ;-)

  2. Per a mi el teu escrit és un resum clar d’una vivència d’estimació: els millors records, l’observació atenta, el donar, el preveure, el renunciar…
    Quina sort pel Jabba haver-te tingut i tenir-te a prop.
    A per totes…
    Montse. (@molle123)

  3. Ha tenido suerte. Mi experiencia con el Tracoxil es mucho más triste

    Acaba de fallecer una perra mía, Akita Americano de 11 años y medio y 50 kg de peso, a los 10 días de administrarle la segunda pastilla de Trocoxil 95mg. La primera pastilla había mejorado apreciablemente su situación, desapareciendo todo indicio de cojera, pero tras la segunda, administrada a los 14 días de la primera como indica el medicamento, la cojera reapareció. En los 5 primeros días a partir de la segunda dosis la cojera fue aumentando y tras otros 5 días sin comer en los que fue perdiendo el control de las patas traseras, hubo que sacrificarla cuando empezó a aullar de dolor. El deterioro fue especialmente rápido en los dos últimos días, en los que tenía las patas traseras totalmente paralizadas, mucha sed y la trufa reseca y cuarteada. No tengo pruebas directas de una relación causal entre la administración del fármaco y el resultado, dado que no se le hizo la autopsia (cuando murió quedé como atontado y no relacioné inmediatamente lo sucedido con el tratamiento), pero su artrosis era solo moderada y nada hacía prever un desenlace tan rápido.

    Me gustaría saber si se han registrado otros casos similares, y a la vez avisar a los dueños de animales en estas condiciones de que los peligros de su administración pueden ser mucho mayores de los que el fabricante admite. No le deseo a nadie lo que yo estoy pasando.

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