Hipotenso como nacionalidad

Pues hoy, que le he metido un rapapolvo a un emprendedor por copiar a sacopaco un artículo de Miguel del Fresno, es un buen momento para copiar yo un artículo que Javier Cuervo publicó en el suplemento de fin de semana del periódico Diario de Mallorca hace la friolera de 6 años. Para ser exactos la hoja que arranqué y que lleva seis años colgado de un corcho en casa pone: 25 de septiembre de 2005.

Más que nada porque me gustó su explicación al hecho de que yo, antes de las 11.00 de la mañana no rijo, y a partir de las 23.00 soy la reina de la eficiencia. =(

Y se lo dedico a Jesús Cortés y a Natalie Castillo, que deben ser hipertensos a tope, y a Eva Shakouri, que se vé que también es hipotensa o algo.

“Me entero de que soy belga por una columna de Quim Monzó, vecino de esta segunda residencia periodística a la que acudo algunos fines de semana. El autor de “El mejor de los mundos” recoje una sentencia de los eurodiputados -“los belgas se levantan pronto, pero se despiertan tarde”- que define mi vida. Hasta ahora creía que era hipotenso, pero ahora, en la Europa de los no sé cuántos, prefiero calificarme como belga. A los belgas -según definición de los eurodiputados. No les va mal porque todos son hipotensos, pero los que somos belgas fuera de Bélgica llevamos dos horas de retraso respecto a los hipertensos, a los que pertenecen los triunfadores. Ser belga en España o tener la tensión baja en un mundo organizado por las personas de tensión alga te hace llegar a la vida con retraso. La cosa es así: los que se levantan cargados de energía llevan 120 minutos  de ventaja a los de lento despertar.  Y los aprovechan, claro. Son capaces de dar un discurso cuando los otros apenas articulamos palabra o las pronunciamos con más zetas de las que tienen, y eso les ha permitido organizar un mundo matutino que se rige por los gallos y arrima la religión a su sardina diciendo que “a quien madruga, Dios le ayuda”.

Un amigo periodista hipertenso -que, por cierto, llegó a ser director de  periódico- cuando quería machacar a alguien, lo citaba a las ocho de la mañana, suponiendo que no iba a estar tan despierto como él. En el peor de los casos, un mano a mano de dos hipertensos le garantizaba un duelo singular en el momento de òptimo rendimiento profesional. Cuando yo estudiaba la carrera tenía un compañero de piso que acababa su higiene y desayuno en el tiempo en que yo apenas había logrado despegar las legañas. Nuestros despertadores sonaban a la vez, pero él despertaba despierto mientras yo seguía durmiendo de pie. Esto explica que él esté prácticamente jubilado por su dinero a los 45 años mientras yo seguiré trabajando hasta que tenga derecho a una pensión. No me parece injusto: es por el aprovechamiento de dos horas diarias útiles a lo largo de los años.

La vida cotidiana está organizada por esa ventaja natural de los hipertensos que al cabo de unas horas caen rendidos en la cama mientras los hipotensos permanecen inútilmente  despiertos para el concepto de mayor tensión arterial de la vida. Así, los hipertensos vuelven a ganar dos horas para el día siguiente que los hipotensos pierden en términos prácticos hipertensos. En el horario de los hipertensos todo está abierto, desde las academias donde estudiar hasta las oportunidades de negocio, mientras que cuando los hipotensos están bien despiertos sólo quedan abiertos los bares. Los hipertensos tienen el sol, que rige la economía, y los hipotensos , la luna, que sólo ha dado un tipo de poeta que cada día se estila menos. En términos prácticos, los hipertensos sacan una ventaja de cuatro horas (dos que ganan a los hipotensos, que pierden otras dos), y eso es la sexta parte de un día.  A Manuel Fraga -modelo de hipertenso político que arrollaba a primera hora con una energía cafeínica para apagarse la noche como los conejos no alcalinos- le ha jubilado el pueblo a edad inusitada para la media de los jovencísimos políticos españoles.”

3 comentarios en “Hipotenso como nacionalidad

  1. Creo que con el tiempo llegas a un estado de [NO]TENSO en el que estableces puentes entre ambos mundos en un estado de consciencia que no pertenece a ninguno de ellos… el insomnio ayuda mucho ;))

    Me ha encantado el post Tona, de lo mejor que he leído hace tiempo. Con un buen amigo que compartimos, a los hipertensos les llamamos #intelectualydinámicos y vienen a ser tal cual lo describes en este post…

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