Mujeres

Desde hace un montón (10 años, los que tiene Martina), pienso en cómo puedo yo contar a mis sobrinas cómo hemos vivido nosotros hechos históricos. Porque no somos conscientes, pero estamos haciendo historia.

La primera vez que tuve la sensación de estar viviendo un momento histórico fue cuando al volver a casa de un ensayo y cenar algo, interrumpieron los Ángeles de Charlie (lo prometo) para dar imágenes en directo del bombardeo de USA a Irak. El primero. El del primer Bush. [Del bombardeo del segundo Bush podría decirle a Martina que supe que mi hermana estaba embarazada porque me llamó para contármelo y me despertó de una siesta pre-manifestación “no a la guerra”.]

A partir de ahí, sí, he tenido sensación de estar cohabitando en el tiempo con auténticas salvajadas.

Me vienen a la cabeza hambrunas y guerras. De antes de esto, la caída del muro de Berlín y la guerra de las Malvinas. Poco más.

La cosa es que últimamente se está multiplicando por mil la sensación de que cada día hay un momento histórico. Algo que mis sobrinas pueden estudiar en el cole. Todas las guerras de Oriente Medio, Somalia, los corralitos argentinos y europeos, las guerras talibanas, las guerras religiosas en general, ahora mismo Siria y la ridícula regulación de formas legales de matar. Hechos históricos por los que gentes muy cercanas a nosotros pueden preguntarnos, igual que yo quería preguntar cuando supe de la guerra civil española o, sobretodo, de las matanzas de judíos en campos de concentración, que es algo que todavía no entiendo. Y ya todos nosotros hemos cohabitado con otros genocidios. Y en la segunda guerra mundial no se sabía, pero ahora lo hemos sabido.

Y creo que el tema “momentos históricos” se ha acelerado desde el momento en que me enteré de que se había cambiado (con agosticidad y alevosía) un artículo de la constitución española. Así. Sin decir nada a nadie.

De allí p’alante, en política y sociedad local, autonómica, estatal y extrangera, todo va rapidísimo en temas muy importantes y urgentes.

En España más bien va p’atrás. El PP tiene una rabia inmensa a 30 años de desarrollo social equilibrado, basado en la igualdad de oportunidades. Se había avanzado mucho en pequeñas medidas para que hombres y mujeres, pobres y ricos, pudiéramos tener un acceso similar a los estudios, al mercado laboral. Ahora se aprovecha una crisis económica global para retroceder este progreso social. Porque no es economía lo que nos gobierna, es ideología.

Desde ayer con dinero de todos se van a subvencionar centros de educación que consideran que hombres y mujeres no somos iguales y que tenemos que estar separados durante nuestra época escolar. Muy respetable, pero no pagado con dinero público que se quita a centros de educación donde un chico y una chica con diferentes necesidades puedan seguir juntos e integrados. Pero es que además se les va a dar suelo público para que construyan. El PP, que tanto odia lo público (lo de todos) lo odia hasta que puede sacar un rendimiento algún particular, hasta ahora, además, amiguitos suyos.

Esto es un hecho histórico que igual dentro de 10 años tengo que explicar a mis sobrinas. Es un cambio social importante. Es un trasvase de recursos públicos importante.

O porqué su madre y su tío (enfermeros) pasaron de trabajar en centros públicos, donde cualquier persona enferma tenía acceso y que era un coñazo tener que ayudar a enfermos de culturas diferentes, a que sólo tenían acceso a él las personas que el estado consideraba que tenían derecho. Cómo hemos pasado de una sanidad universal a una de pago, y cómo quieren que pasemos de una de pago a una privada, pues eso también lo tendremos que explicar. Esto también es un cambio social importante: quién puede ser curado si está enfermo y quién no.

Pero no es “porqué” lo que más me preocupa, sino que me pregunten qué hice yo mientras eso pasaba.

Qué hice yo mientras un ministro de Justicia se ve capacitado para retroceder 30 años una ley de salud pública (como es la ley del aborto), pues es algo que tendré que explicar. Tendré que explicar cómo pasamos a que la mujer es dueña de sus actos a que la mujer tiene que tener un hijo lo quiera o no, esté o no sano, pueda o no pueda darle una vida digna.

Llevo mogollón pensando en esto: ¿qué les diremos a los que vengan detrás de nosotros? Ya no podemos decir que no lo sabíamos.

Pero me lleva hoy a cascar todo esto por esta foto

Imagen

Es una boda en Yemen.

Estas niñas podrían ser mis sobrinas. Diría que son de la edad de Daniela (8 años).

¿Cómo explico que estas niñas van a casarse? y a partir de ahí ¿cómo explicamos los abusos a mujeres que se están llevando a cabo en otros sitios del planeta, en demasiados? Y qué hicimos para que esto dejara de pasar en algún momento…

En Centroamérica, en China, en Oriente Medio… las mujeres somos mercado de carne. Pueden violarnos sólo por demostrar que pueden con nosotras. Son zonas tan miserables, que pueden darnos en matrimonio sin problema y si nos torturan y morimos a los 8 años violadas en la noche de boda por nuestro maridos, pues mira… una menos. También pueden matarnos nuestros propios padres, y no sólo en Afganistán, sino en Inglaterra. En Afganistán hace 10 años las mujeres iban vestidas como querían y estudiaban en la universidad. Ahora sólo en casos excepcionales y las canean. Somos continuamente violadas y humilladas para que los hombres puedan demostrar noséloqué todavía.

No entiendo el miedo a la mujer. Sé que miro alrededor y me asustan muchas cosas, pero las que más, es que (sin llegar a extremos de Oriente Medio y del mundo musulmán y talibán), se está cambiando la visión que se tiene de la mujer y su posición.

Desde que ha llegado el PP es exagerado. De los modelos de mujer del PP ya hablé aquí,  ¿pero qué pasa con comentarios que han salido por la tele de que los padres tienen que vigilar qué se ponen las chicas en verano?, ¿qué pasa con institucionalizar la segregación para lo que sea?, ¿qué pasa con quitarle importancia a la violencia de género quitando recursos necesarios para que mujeres que viven atemorizadas puedan empezar de nuevo sin miedo? ¿y qué pasa con algo tan inocuo como decir que la crisis de la sociedad del bienestar es desde que las mujeres no están en casa?

Y cuando pienso que soy una exagerada, que nuestra sociedad no va a retroceder como veo que puede hacerlo, me viene a la cabeza la situación de la mujer en otros puntos del globo, y en cómo nosotras mismo nos queremos estéticamente jóvenes y más competitivas e hijasdeputa que cualquier tío.

Y después los recortes en educación y cultura que no son otra cosa que menos reflexión, crítica, síntesis y análisis para hilvanar un discurso propio.

Y después, veo a mis sobrinas riéndose.

Y no puedo ni quiero decir que no sabía lo que estaba pasando.

Y me gustaría decir que hice algo.

7 comentarios en “Mujeres

  1. Dices que no entiendes el miedo a las mujeres. Yo tampoco. Pero me pongo en el lugar de muchos hombres y supongo que son conscientes de que la rueda sigue girando porque nosotras la hacemos girar. Les guste o no, es asi. Y por lo que se ve no les gusta, ni un poquito, si no no pasarían estas cosas. No somos conscientes de nuestra propia fuerza, y somos fuertes. Ni de nuestro empuje, ni de nuestras ganas, ni de nuestra capacidad para luchar, tirar, y sobrevivir. Muy por encima de la suya, esto es asi. Y aunque no se deba generalizar, y seguro que hay muchas y honrosas excepciones, ellos son mucho más primitivos y reaccionan como machos alfa, pisando lo que no pueden dominar.
    El mundo es de las mujeres, sólo tenemos que ser conscientes de ello y dejar de permitir estas animaladas.

    1. También, seguramente, ayudaría mucho a reducir este abismo artificial si dejáramos de pensar en los hombres como seres de la prehistoria, seres primitivos y machos alfa, y los tratásemos como deben ser, como queremos que sean. Cada uno con sus cosas, como todo el mundo, pero compañeros a nuestro lado.

      También dejando de lado esos mundos de color de rosa (literalmente) que otros hombres y otras mujeres eligen para nosotras desde que somos pequeñas, como si fuéramos “especiales” y blanditas. Siempre frágiles, en tacones, tontitas y necesitadas de ayuda varonil. No todas somos así, ni todos son así tampoco, aunque podamos y debamos cuando queramos.

      Qué pena me dan mis amigas cuando sueltan, convencidas, esos tópicos machistas. Chicas con carreras, con una vida profesional, inteligentes, que te dicen que la peor enemiga de una mujer es… otra mujer. Y así se perpetúa el desastre, poco a poco.

      1. Sí a todo también.
        La cosa es que, témome, o ponemos cartas en el asunto, o socialmente se va a potenciar que hay cosas de hombres y cosas de mujeres. Hombres “protectores”, vs mujeres que deben ser protegidas. El tema de la independencia de la mujer es muy requetecultural y social. Mucho. A mí me lo inculcó mi madre y todo un entorno al ser de las primeras de mi barrio que fui a cole mixto. Tratar a los chicos cada día, que si hay que tirarse piedras se tiran piedras mientras en otras ocasiones se juega a figuritas, considero que es importantísimo para estas cosas…
        muas

    2. Yo creo que sí… Creo que el mundo es desde el cariño, la sensatez, el instinto de protección del que menos tiene, la compasión y los sentimientos, o no es. Que son cosas como más de mujeres.
      Pero me jode que cuando una mujer coge visibilidad, sobretodo en entornos políticoeconómicos, tenga que comerse estas cualidades y tenga que demostrar que es “como un hombre”.
      Eso me cuesta…
      Pero sí, hay que feminizar el mundo. Y rapidito.
      No me imagino a muchas madres dándole al botón rojo de las bombas en ningún sitio del mundo.

      Muuuuás! =)

  2. Este verano leí un artículo, creo que en The Guardian, que hablaba de cómo había crecido el número de chicas en UK que se escapaban de su casa para que no las obligaran a casarse en India o Pakistan. Chicas que escondían metal en su ropa interior para que saltara la alarma del aeropuerto y poder explicar a la policía lo que les estaba pasando. En UK tienen incluso un departamento público que se encarga de estos casos.

    Y me alegro de que alguien piense como yo, que hemos vivido guerras atroces como la de Bosnia, que sabíamos lo que allí pasaba, la limpieza étnica, las violaciones y asesinatos, y no hicimos nada. Ahora los americanos se plantean intervenir en Siria y ya no tengo criterio. Dejamos que se maten con gas químico? O es mejor intervenir? Buf…Qué malo es tener conciencia…

    1. El tema de la mujer me tiene frita. Y que en sitios como UK o Francia, con todo el entorno a favor de la completa igualdad, las familias no quieran que sus hijas puedan decidir, sale de cualquier proceso razonable que se me ocurre.
      Respecto lo de Siria, flipo: ossea, armas químicas no pero otras sí? No hemos intervenido en más de un año en el que se han desgraciado infinidad de familias, y ahora resulta que porque matan con armas ilegales sí?
      Se trata de la constatación de que nos gobiernan los más cínicos del planeta. =(

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